Thekchen Chöling, Dharamsala, HP, India - Hoy, el primer «miércoles auspicioso» del nuevo año de la Serpiente de Madera, los monjes y exmonjes del Monasterio de Namgyal, junto con el personal de Gaden Phodrang, la Oficina de Su Santidad el Dalái Lama, ofrecieron oraciones por su larga vida. La ceremonia tuvo lugar en los salones del Antiguo Palacio, en la residencia de Su Santidad. A su llegada, el profesor Samdhong Rimpoché y el abad del Monasterio de Namgyal le dieron la bienvenida.
La ceremonia de hoy se basó en el rito Otorgar la Esencia de la Inmortalidad, compuesto por el Gran Quinto Dalái Lama después de tener una visión de Gurú Padmasambhava en la forma de Amitayus. El abad del Monasterio de Namgyal, Thamthog Rimpoché, presidió el ritual.
El profesor Samdhong Rimpoché presentó una ofrenda de mandala en agradecimiento y entregó representaciones del cuerpo, el habla y la mente iluminados. A continuación, Su Santidad se dirigió a la congregación:
«Hoy, la oficina de Gaden Phodrang, así como los monjes y exmonjes del monasterio de Namgyal, han ofrecido estas oraciones por mi larga vida. Lo han hecho con una fe inquebrantable, reconociendo su vínculo espiritual conmigo. Como han visto, he podido beneficiar en cierta medida a los seres del mundo. Además, siento que he sido de ayuda para los tibetanos, tanto dentro del Tíbet como en el exilio, por medio de los consejos y enseñanzas que he dado con sinceridad.
»Hasta ahora, he aspirado fervientemente a hacer lo mejor posible para beneficiar al mundo. Siempre he hablado con la intención de ser útil a los demás, sin importar si se consideran religiosos o no. Incluso aquellos que no siguen una tradición religiosa han mostrado interés en mis mensajes. No he hablado para promover la religión, sino con el propósito de ayudar a las personas a sentirse en paz consigo mismas, a fomentar un deseo genuino de ayudar a los demás y, en última instancia, a contribuir a la paz mundial.
»He compartido mis pensamientos sobre la paz interior en diversas partes del mundo, en particular sobre nuestras emociones y el funcionamiento de la mente según la psicología budista. Basándome en lo que he aprendido sobre la ciencia budista de la mente, he mantenido diálogos con científicos modernos. Muchos de ellos han mostrado un gran interés en comprender mejor la mente y cómo podemos abordar nuestras emociones negativas para alcanzar la paz interior. Académicos y personas instruidas han prestado atención a mis discursos. He compartido mi comprensión del funcionamiento de la mente y las emociones en términos científicos. Cuando interactúo con los científicos, siento que yo también soy un científico.
»Investigadores y científicos han encontrado valiosas mis reflexiones. He intentado ayudar al mundo basándome en la profunda tradición que hemos preservado en el Tíbet. Esta no es una tradición basada solo en la fe, sino fundamentada en la razón y la lógica. Nos permite utilizar nuestra mente de manera beneficiosa. Este es un rasgo distintivo de nuestro legado tibetano: aprovechar nuestra inteligencia de la mejor manera posible. Esta preciosa tradición nuestra puede ser de gran ayuda para muchas personas.
»Desde niño, he estudiado la mente y la conciencia en el contexto de la lógica. He examinado a fondo el Tesoro del Conocimiento Superior (Abhidharmakosha), que describe la cosmología y la formación del mundo en términos que pueden no coincidir con las perspectivas empíricas actuales. Estas descripciones podrían compararse con relatos legendarios. Sin embargo, los textos sobre la Perfección de la Sabiduría, la filosofía del Camino Medio (Madhyamaka), la lógica y la epistemología contienen un conocimiento sólido sobre la mente y las emociones. Podemos compartir estos conocimientos con el mundo sin necesidad de abordar la religión como tal, para promover la paz mental y superar las emociones nocivas. La tradición espiritual que mantenemos es verdaderamente extraordinaria.
»Hoy me están ofreciendo estas oraciones por mi larga vida. Siento que aún me quedan muchos años por vivir. Espero poder seguir siendo de ayuda para los seres del mundo, en especial para aquellos en China, donde hay un creciente interés en las enseñanzas del Buda. Tengo muchos amigos entre ellos que valoran mis palabras y deseo seguir ayudándolos.
»Hoy, quiero darles las gracias a todos por ofrecerme esta ceremonia de larga vida».
El maestro de canto ritual inició entonces la recitación de la oración final, las Palabras de Verdad. Su Santidad se levantó de su asiento y fue escoltado de regreso a su residencia.